EL QUE TE CUIDA, NUNCA DUERME

Mar 19, 2025

SALMOS 121:1-4

Estimado lector:

Cuando se transita por tierras extrañas o en condición de peregrinaje, pero no en abandono, el clamor se eleva hacia los cielos, desde donde proviene la ayuda, de la Ciudad de Dios, el lugar celestial.

Levantar la mirada hacia los montes simboliza la percepción de estar lejos del Señor en ciertos momentos, pero nunca de Su socorro.

El respaldo divino recuerda que en Él siempre hay compañía y provisión, permitiendo disfrutar de la abundancia que fluye como leche y miel en la tierra prometida, un lugar donde se encuentra seguridad.

La protección que proviene del Señor se obtiene al permanecer en Su presencia, ubicando a Sus hijos en terrenos firmes y estables. Esta seguridad integral fortalece el camino y evita tropiezos, brindando un aprendizaje continuo para vivir conforme al conocimiento de Su Palabra. Dios, que nunca duerme, guía el testimonio de Sus seguidores y permite que, a través de sus vidas, Su Reino sea establecido en otros.