AMOR POR LA PALABRA

Mar 14, 2025

SALMOS 119:161-168 Shin (ש) La penúltima letra del alfabeto hebreo

Estimado lector:

Estas frases resaltan el profundo amor por la Palabra de Dios:

“Odio y detesto la falsedad, pero amo tu enseñanza.”

“Mucha paz tienen los que aman tu ley.”

“Mi alma ha guardado tus testimonios y los he amado en gran manera.”

Este amor por la Ley puede ser difícil de comprender sin haberlo experimentado. Por naturaleza, el ser humano tiende a rechazar las normas, percibiéndolas como una limitación. Sin embargo, cuando se conoce a Dios, el corazón es transformado y su Palabra cobra un nuevo significado. Al principio, se obedece por reverencia, pero con el tiempo se aprende a amarla al reconocer sus beneficios. Jesús lo expresó claramente en Juan 14:21, 23-24.

El amor por Dios lleva a valorar su Ley, pues en ella se reflejan su mente y su corazón. Al practicar sus enseñanzas, se experimenta su bendición, y la Ley deja de percibirse como una carga para convertirse en un regalo.

Aceptar la Palabra de Dios con gratitud implica reconocer que su valor es superior al oro refinado y más dulce que la miel que destila del panal. Sus juicios son verdad, todos justos (Salmo 19:10).

Este amor por la Palabra transforma la manera de vivir y enfrentar la vida, profundizando la relación con Dios y su verdad.